Inma I.

Sencillez, verano y un flechazo

Inma y Daniel se enamoraron de golpe. Lo suyo fue un flechazo inmediato, de esos que no necesitan demasiadas palabras. Igual que su boda: luminosa, sincera, con el mar cerca y una pequeña iglesia como escenario íntimo.

Ella buscaba un vestido que hablara ese mismo lenguaje. Por eso, el diseño partía de una base depurada, con líneas limpias y una silueta serena. Pero lo que lo hacía especial estaba en los detalles: el escote se construyó con tres texturas distintas, superpuestas con delicadeza sobre su piel, creando un efecto casi invisible, pero lleno de intención.

El conjunto se completaba con una capa de estructura asimétrica, pensada como un gesto sutil y contemporáneo. Una pieza ligera, casi etérea, que aportaba equilibrio sin romper la armonía del diseño.

Los tejidos elegidos buscaban también formar parte de esa armonía. Tanto el escote como la falda, se trabajaron en diferentes texturas de seda natural. En la falda convivía también diferentes capas de tejidos orgánicos que fluían con el movimiento. 

Un vestido que reflejaba su forma de estar: sencilla, elegante y luminosa. 

As seen in Telva

📷 Fotografía: Plataforma